Dick Fosbury, el hombre que se atrevió a saltar diferente.

Imagen de Dick Fosbury en un ejemplo de saltar diferente, pasando por encima del listón, de espaldas y de cabeza hacia él.
Imagen de Dick Fosbury, el hombre que se atrevió a saltar diferente

Decía Albert Einstein:"Locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes". Dick Fosbury, en las Olimpiadas de México de 1968 lo puso en práctica y se atrevió a saltar diferente, a innovar para conseguir su objetivo. Y lo consiguió.

Dick Fosbury

Fosbury en aquella época era un atleta, saltador de altura, que competía en campeonatos universitarios (era estudiante en la Universidad de Oregón). En aquél entonces había dos estilos para el salto de altura: el rodillo ventral (corriendo de frente hacia el listón y en el momento del salto, recoger las piernas todo lo posible), y el rodillo costal (rodando por encima del listón, -haciendo "la croqueta"-). Dick Fosbury comenzó a trabajar un nuevo estilo. Consistía coger carrerilla de forma trasversal y al llegar al listón saltar de espaldas y de cabeza hacia este, con el brazo más próximo a él extendido (tal y como lo conocemos hoy en día).

Campeón universitario y Olimpiadas de México

Fue considerado como un excéntrico y un snob, pero él siguió perfeccionando sus saltos hasta proclamarse "Campeón Universitario" en 1968. El siguiente paso (o salto) sería conseguir clasificarse para las Olimpiadas de México del 68. Algo que lograría con un salto de 2,21m.
Una vez allí Fosbury volvió a atreverse a saltar diferente. Los que lo habían visto en competiciones anteriores estaban expectantes para ver si repetía su peculiar salto, y los que no lo habían visto, quedaron asombrados con su estilo. Fosbury realizó un salto de 2,24m con lo que consiguió el oro y además batió el Record Olímpico.
Nadie podía imaginar la transcendencia que tendría aquél salto para la historia del atletismo, ya que es hoy en día la técnica utilizada por todos los atletas, y este estilo es conocido como el Fosbury Flop. Al pensar en esta disciplina, la del salto de altura, la imagen que se nos viene a la cabeza es esta técnica. Cuando todos sus rivales habían encontrado el límite a sus piernas, Dick Fosbury comenzó a usar el cerebro.

Saltar diferente

La historia de Fosbury es un relato de cómo una persona pudo destacar para conseguir sus objetivos, y de como hay ocasiones en las que saltar diferente puede cambiar la historia. Es un claro ejemplo del espíritu olímpico, pero también es un modelo a seguir cuando estamos enrocados haciendo siempre lo mismo sin conseguir resultados. Quizá el cambiar algo, por pequeño que sea, pueda hacernos cambiar nuestra historia. ¿Saltamos?

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